Un lugar para desentrañar el insondable misterio que encierra el boxeo: encontrarse a uno mismo luchando contra uno mismo.
viernes, 11 de marzo de 2011
No se llega a ser invencible por ser más fuerte o más alto, o por poseer una técnica envidiable o una derecha devastadora. Uno se convierte en invencible sólo cuando cree que es invencible.
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Forget the boxing, fight the man!