Sería
exagerado decir que se puede ganar una pelea desde la esquina; la responsabilidad de la victoria y de la derrota recaen únicamente sobre el púgil.
Empero las palabras justas en el momento adecuado por parte del
equipo, pueden convencer al boxeador de que es posible , insuflarle
el último aliento, y por supuesto ayudarle a ver las debilidades
propias y ajenas que se ven mejor desde fuera. El entrenador debe enseñar, motivar e inspirar.
Un lugar para desentrañar el insondable misterio que encierra el boxeo: encontrarse a uno mismo luchando contra uno mismo.
viernes, 17 de febrero de 2012
viernes, 3 de febrero de 2012
El boxeo, como muchos otros deportes, puede ser una milagrosa
salida de la miseria. Muchos pobres se hicieron ricos gracias al boxeo. Sin
embargo, cuando ya se han conseguido fama y mucho dinero, para entrar en la
posteridad hay que pelear precisamente como un hombre pobre, como un hombre desesperado. Como a quien le va todo en ello.
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